Nada que ver con vos, pero justo te lo nombré. Esta poronga la escribí anoche en un ataque de melancolía. Son las hormonas, sabés?
Algún día tengo que crear esta escena. Yo en el piso, la cama o un sillón. Tengo 30 años aproximadamente, el guardapolvo y un cartel que dice "DOCTORA". Llego del laburo, un viernes, tarde, son las 11:30. Tengo el fin de semana para él, para los dos (bueno, para los tres). Estamos mirando una película, de esas que nos gustan a los dos. Él me rodea con el brazo y me acaricia la pancita de 7 meses. Yo le acaricio la pierna, el cuello, lo agarro de la nuca, lo miro y le sonrío. Me devuelve la sonrisa y me da un beso, uno de esos besos tan característicos suyos. No es largo, yo estoy cansada y al minuto me quedo dormida en su hombro. Al rato me despierto, y él se había ido. También el guardapolvo, el cartel, el bebé y la película.
Lo bueno de saber que nunca voy a tener todo esto es la certeza de que tampoco lo voy a perder.